A no ser que no exista.
"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio." Carlos Ruiz Zafón
lunes, 11 de abril de 2011
¿Dudas ante lo que es real?
Se despertó. Ya no podía dormir. Soñó que se hallaba en su habitación sentada en el sillón frente al balcón... esperando que la noche cayera sobre la ciudad, aguardando la llegada del momento esperado. Observando la puesta de sol, sintiendo los últimos rayos que nacían del cielo y perecían ante sus ojos. No quería admitirlo pero deseaba hablar del tema. Deseaba contárselo, quería rendirse a sus sentimientos, a lo que su corazón le decía, a lo que realmente necesitaba escuchar. Soñaba con el momento de verlo y tan solo... abrazarlo. Entonces vio que era la hora, la hora de marcharse. Sonrió y se levantó de la cama, se vistió y dio con el camino a la verdad. Quiso hablar con él toda la noche, pero no se atrevió. Solo ese momento, era el indicado, era ahora o nunca... y se lo dijo. No era lo que esperó, era lo que quería? realmente deseaba esa respuesta o un corazón destrozado? No quería alejarse de él, no quería que sus sentimientos se fundieran en aquella esperanza, no quería un te quiero sin compromiso... pero era un te quiero con sentimiento, eso bastaba... Demasiado cerca, demasiado lejos. Sus ojos mirándose fijamente, hablando de lo que ambos querían... soñando tanto tiempo con aquel momento pero ahora estaba allí y quería huir. Las lagrimas escapaban de sus pestañas resbalando, queriendo perecer en las comisuras de sus labios. Un par de palabras. No llores. Te quiero. Que debería pensar, cuál sería la respuesta... si realmente existía una pregunta... Un abrazo. Un beso. Un lo siento. Una sonrisa. Una lágrima. Sus ojos soñadores brillando bajo la música del lugar... volando abrazados entre sentimientos, aferrándose a lo único que podría quedar, cerrando el camino. Solo quedaba un último rayo de sol que se marchó fugaz. Que huyó ante la confusión que dejó paso a la oscuridad de la noche... ese último rayo que quiso quedarse pero no era su destino... Dudó.. Realmente era tanto lo que ella había cambiado? Sí. Realmente quería esperar? Sí. Quizás lo que no quería... ya no estaba. Era tan solo ese vacío incomprensible... Te quiero.
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La visión de La Melancolía de Nora desde dentro.
ResponderEliminar:)
Yeah xD
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