A no ser que no exista.

A no ser que no exista.
"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio." Carlos Ruiz Zafón

lunes, 19 de marzo de 2012

I miss...

Un minuto más... hasta que otro día llegue a su fin,
cuando de nuevo el reloj vuelva a contar de cero...

Me pasé todo el día pensando en qué tiene hoy de especial. Pero cuando logro recordarlo ha perdido la esencia. Empiezo a recordar esos momentos qué pasé junto a él. Su forma de abrazarme y elevarme como si fuera a tocar el cielo. La manera en que me dejaba soñar con toda libertad, y ahora... Ahora no está, ahora él vive en nuestro castillo, él se llevó parte de mi sonrisa, él dejó que las lágrimas me enfriaran las mejillas cada noche y ahora yo, su princesa, me he quedado atrapada en sus promesas. ¿Dónde está ahora su mano para acompañarme? No quiero seguir caminando sin él. Lo quiero aquí conmigo. Sentir su corazón latir, sentir el roce de sus mejillas con las mías, cada beso, cada palabra era un regalo. Ha pasado ya tanto tiempo que a veces me es imposible recordar con exactitud su rostro y no logro recordar ya su voz.

Dear...
¿Como comienzo una carta que no tiene destinatario? De una manera u otra desearía que pudieras tenerla en tus manos. Quería decirte tantas cosas... pero no acerca de mí, es acerca de todos. No sabes como ha crecido, lo mayor que se está haciendo. Deberías haberla visto cada día. Tenías que haberla ayudado. A ella, pero también a mí. No sabes lo mucho que te hecho de menos. No sabes lo difícil que me resulta seguir adelante, sin tropezar, sin resbalar una y otra vez por lo mismo. Caigo, siempre caigo en lo mismo, en ti, en tu recuerdo, en querer tenerte, en no poder hacer nada. Lágrimas y más lágrimas. Impotencia. Frustración. ¡Ira! ¡Te quiero aquí y ahora! ¡Conmigo! ¡Me has dejado sola! No puedo entenderlo. Qué ser tan monstruoso debí haber sido en otra vida para sufrir también en ésta aquellas consecuencias. Te quiero. Te querré siempre. No podría dejar de hacerlo. Pero sabes que odio no decir las cosas a la cara. Y eso es, de todo, lo que más me duele....

-  Necesito un minuto...
+ ¿Para qué?
-  Para pensar
+ ¿En qué?
-  En nada...
+ ¿Sientes miedo?
-  Puede que lo sienta...
+ ¿El miedo?
-  La nada...

jueves, 8 de marzo de 2012

Let me fly away with you.

Me encanta. Me encanta cuando me haces sonreír, cuando tú sonríes porque he dicho alguna estupidez sin sentido, también cuando tu mirada se cruza con la mía y después se pierde entre la gente, tus ojos cuando me miran y no puedo controlarlo y tengo que apartar la mirada, también cuando hablas sobre cosas que apenas entiendo y me las explicas con paciencia, eres tan dulce, adorable, pero más aun cuando veo en tus ojos ese niño que todavía no se si un algún día lograrás recordar que fuiste... Porque lo cierto es que no se nada sobre ti, no se lo que piensas cuando me miras, no se absolutamente nada, no te conozco y no me dejas conocerte... Y eso es lo que más... lo que más me jode! Que somos como dos extraños que acaban de encontrarse por casualidad (si existe). Que no se lo que siento porque me confundes con tus palabras, me ciega el miedo que tengo cuando pienso en que no me dejas demostrarte lo que siento y lo peor es que estaba tan segura y ahora estoy otra vez tan confusa! No se si quiero sentir nada si no puedo volver a buscar tu mirada y ver que seguirá proyectando lo mismo, me asusta pensar que no pueda volver a sentir el calor entre tus brazos. Y recuerdo ese momento, justo antes de que tus labios rozaran los míos, ese momento tan especial antes del beso justo cuando sentí ese cosquilleo que me estremeció, que me hizo dar un vuelco, un impulso, esa reacción que recorrió todo mi cuerpo en menos de un segundo, solo para besarte. Las hay, existen razones y aunque no las entiendo... joder! no quiero entenderlo! Solo quiero estar a tu lado, no pido más que eso, solo quiero que te sientas bien cuando estás conmigo. Quiero verte sonreir! Quiero ver siempre esa sonrisa que hace que me tiemblen las piernas, quiero que sepas que quiero lo mejor para ti, y es mucho pedir pero me gustaría que estuvieras conmigo, solo una parte de tu camino. Pero por otra parte quiero que seas libre, que hagas lo que tu quieras que me olvides si es lo que quieres, que no me hables si es lo que necesitas. Pero mi pulso seguirá acelerándose cuando esté cerca de ti. Perdóname.

Stars on the dark horizon.

La noche cae sobre la ciudad y la oscuridad se apodera popo a poco de mi habitación, me acompaña en el paso lento del tiempo en mi cama y entonces es cuando pienso, observo a través de la ventana y me encuentro con las estrellas, que se ven tan pequeñas, tan lejanas... ellas son testigo de todo, ellas y a veces la luna. Ahora las miro y parecen siempre en el mismo lugar pero quizás algún día una de ellas no esté y pienso: ¿Quién sabrá que ya no está y que su luz no volverá a brillar sobre nosotros?
Hay veces en la vida que las cosas cambian, que de un día para otro falta una estrella, tu sabes que algo ha cambiado pero no sabes qué, hechas en falta esa estrella. Y te das cuenta de que esa estrella que no está quizás no ha desaparecido, simplemente no es como tu la recuerdas. Estrellas en el firmamento, ¿quién podría contarlas? ¿Alguien lo intentó siquiera? 
Pero a veces no son las estrellas las que se van o las que cambian, es algo más, algo muy importante para ti. Lo hechas de menos, lo añoras, y aunque sabes que quizá no lo sepan o que tal vez no se hayan dado cuenta.. . a ti te duele más de lo que nadie piensa. Es inútil que lo intentes, ya se ha corrido el telón, y ahora empieza su segundo acto es hora de que yo continúe con mi propia obra, aunque estemos en el mismo escenario, aunque sigamos compartiendo escenas, cada una continuará con su historia.. . Es como el principio, nunca es el mismo, lo mismo sucederá con el final.