A no ser que no exista.

A no ser que no exista.
"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio." Carlos Ruiz Zafón

miércoles, 11 de mayo de 2011

Lo necesito.


Ayer, reflexionando mientras intentaba dormir, sumida en mis pensamientos, evaluando mis sentimientos... no pude evitar pensarlo. Necesito un respiro, un tiempo... Solo un minuto. Un minuto basta. Tan solo un minuto más para poder disfrutar de esas pequeñas cosas que te hacen olvidarlo todo. Un sueño, ese magnifico sueño del que esperas tener un bonito fin pero antes, despiertas. Un beso. Ese beso que te hace sentir viva, que te hace suspirar, que mantendrás en mente y que hubieras deseado que fuera siempre el principio y no tuviera final. Un recuerdo, ese recuerdo permanente que vive en ti como el primer día y que nunca olvidarás. Un abrazo, que te hace sentir querida, que te hace volar durante ese pequeño espacio en el tiempo pero que quiere continuar... o una mirada. Esa mirada que desvela todo lo que siente, lo que piensa, esos ojos que brillan o esa sonrisa valiente que no tiene miedo de salir. Quiero, necesito un minuto más para poder hacer todas esas pequeñas cosas tan importantes y que, al pensar, te hacen vivir tu vida y de las que cada día necesitas como respirar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario